VILLARCAYO DE MERINDAD DE CASTILLA LA VIEJA

 

HISTORIA

La fértil vega en cuyo centro está situada Villarcayo tuvo que ser muy apetecida por los pueblos antiguos.

Celtíberos, cántabros y autrigones, poblaron esta comarca. La cercanía de la comarca de Villarcayo a la importante ciudad celtibérica y autrigona denominada SEGONTIA PARAMICA (la actual Cigüenza), nos hace creer que correría estas tierras las mismas vicisitudes que dicha ciudad. Cigüenza constituía una colonización militar entre los celtas de la región autrigona.

La carencia de principales vías romanas nos hace pensar en la deficiente romanización de la comarca donde está enclavada Villarcayo, así como lo tardío de la llegada del cristianismo.

Si para el estudio de la época romana contamos con escasos testimonios no lo es menos para la época visigoda.

Sin embargo, la Edad Media es rica en testimonios escritos. Los Cartularios de Rioseco, San Millán, Oña, Valpuesta, transcritos en muchos casos por historiadores burgaleses han dado mucha luz a la historia de Las Merindades.

En la región que se extiende al sur de las montañas de Santander existía al terminar el siglo VIII, junto al terrirorio de Mena y el de Losa, el de Castilla que comprendía los valles de Espinosa de los Monteros bajando hacia Villarcayo y Medina de Pomar, es decir, una parte de lo que más tarde fue la Merindad de Castilla-Vieja.

Castilla en su origen es un conglomerado de razas, foramontanas unas, autóctonas otras. Al compás de su progresiva expansión llevó consigo una balbuceante lengua romance: el castellano.

Habrá una paulatina repoblación sobre todo cántabra que comenzó en Taranco (Mena) en el año 800 y termina en la primera fase con la concesión del Fuero de Miranda de Ebro en 1.099. Testigos mudos de estos primeros repobladores pueden ser los sepulcros de Fresnedo y las cuevas de Incinillas-Villalaín.

La Iglesia, por medio de sus monasterios, ocupa villas, iglesias y sus alrededores con una población en su mayoría compuesta de campesinos libres.

En los siglos XI-XIII tuvo lugar un enriquecimiento económico en torno a Villarcayo. Es la época del románico. Tejada, Quintanilla Socigüenza, Torme, Butrera y posiblemente la antigüa iglesia de Santa Marina son muestras del auge poblacional.

Villarcayo en la edad antigua y media

Textos extraídos del libro "Villarcayo, capital de las siete Merindades de Castilla - Vieja", editado por el Excmo. Ayuntamiento de Villarcayo y escrito por D. Manuel López Rojo, Catedrático de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto.