© Bus, 2010
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VILLARCAYO DE MERINDAD DE CASTILLA LA VIEJA
HISTORIA
La fértil
vega en cuyo centro está situada Villarcayo tuvo que ser muy apetecida
por los pueblos antiguos.
Celtíberos, cántabros y autrigones,
poblaron esta comarca. La cercanía de la comarca de Villarcayo
a la importante ciudad celtibérica y autrigona denominada SEGONTIA
PARAMICA (la actual Cigüenza), nos hace creer que correría estas
tierras las mismas vicisitudes que dicha ciudad. Cigüenza constituía
una colonización militar entre los celtas de la región autrigona.
La carencia de principales vías romanas
nos hace pensar en la deficiente romanización de la comarca donde
está enclavada Villarcayo, así como lo tardío de la llegada del
cristianismo.
Si para el estudio de la época romana
contamos con escasos testimonios no lo es menos para la época
visigoda.
Sin embargo, la Edad Media es rica
en testimonios escritos. Los Cartularios de Rioseco, San Millán,
Oña, Valpuesta, transcritos en muchos casos por historiadores
burgaleses han dado mucha luz a la historia de Las Merindades.
En la región que se extiende al sur
de las montañas de Santander existía al terminar el siglo VIII,
junto al terrirorio de Mena y el de Losa, el de Castilla que comprendía
los valles de Espinosa de los Monteros bajando hacia Villarcayo
y Medina de Pomar, es decir, una parte de lo que más tarde fue
la Merindad de Castilla-Vieja.
Castilla en su origen es un conglomerado
de razas, foramontanas unas, autóctonas otras. Al compás de su
progresiva expansión llevó consigo una balbuceante lengua romance:
el castellano.
Habrá una paulatina repoblación sobre
todo cántabra que comenzó en Taranco (Mena) en el año 800 y termina
en la primera fase con la concesión del Fuero de Miranda de Ebro
en 1.099. Testigos mudos de estos primeros repobladores pueden
ser los sepulcros de Fresnedo y las cuevas de Incinillas-Villalaín.
La Iglesia, por medio de sus monasterios,
ocupa villas, iglesias y sus alrededores con una población en
su mayoría compuesta de campesinos libres.
En los siglos XI-XIII tuvo lugar un enriquecimiento económico en torno a Villarcayo. Es la época del románico. Tejada, Quintanilla Socigüenza, Torme, Butrera y posiblemente la antigüa iglesia de Santa Marina son muestras del auge poblacional.
Villarcayo en la edad antigua y media
Textos extraídos del libro "Villarcayo, capital de las siete Merindades de Castilla - Vieja", editado por el Excmo. Ayuntamiento de Villarcayo y escrito por D. Manuel López Rojo, Catedrático de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto.